Historia de familia
Graciela Azcarate
Los africanos en América
(1 de 4)
El historiador Orlando Inoa, en su libro “Azúcar. Arabes,
cocolos y haitianos” analiza el sistema de plantación
azucarera que se implantó en República Dominicana a partir de 1872,
y que se basó en mano de obra barata y abundante. Cocolos y
haitianos, aportaron mano de obra cuantiosa desde las
Antillas Menores y desde Haití.
Atrás quedaban cuatro siglos de historia basada en la esclavitud
y en el comercio de esclavos africanos.
Para entender la historia del Caribe es necesario conocer la historia
de uno de los movimientos humanos más impactante, en cuanto a los
millones de personas desplazadas y también al más inhumano y cruel. El
comercio de esclavos tiene orígenes remotos.
Como actividad económica se conocía en África desde tiempos
antiguos. Se encontraba asociado a las guerras o a catástrofes naturales que
desplazaban a las personas de un lugar a otro. El auge de los árabes a partir
del siglo VIII en el norte de África intensificó el comercio
de esclavos y su transporte a Asia, pero como parte secundaria del
incremento del comercio.
La entrada Europa en la trata de esclavos africanos en el siglo XV
inicia una nueva etapa. Castelar la llamará “ cenagosa”, por toda
la catástrofe que significó para el continente africano.
“Cenagosa” por la devastación de África, por la creación de
prejuicios raciales, por la deshumanización y la conversión del ser
humano en mercancía
En Europa el comercio organizado e institucionalizado
de esclavos negros empieza alrededor de 1441, cuando Antam Gonçalvez
capturó 12 esclavos negros y los llevó a Lisboa para regalar al
príncipe Enrique el Navegante. El comercio de esclavos aumentó con rapidez como
forma de financiación de las expediciones. En 1441 se funda la Compañía
de Lagos y luego la Compañía de Arguim; ambas compañías controlan a
partir de 1448 el comercio de esclavos . Martínez Montiel documenta que ya en
el siglo XV se embarcaban “anualmente en la costa occidental africana 3.500
esclavos” .
La llegada de los europeos a América va a expandir en dimensiones
antes insospechadas la trata de negros con consecuencias funestas para África.
Se inicia así un capítulo de la historia occidental que ha de durar cuatro
siglos. Las ramificaciones para África fueron devastadoras: “Se abandonó la
agricultura, se formaron verdaderos monopolios entre los reyes del
litoral occidental y se llevó cabo el acarreo masivo de cautivos que,
procedentes de todas las regiones, eran entregados para su venta en las
factorías de la costa. Esta sangría humana detuvo el progreso y el avance de
regiones enteras, África fue despoblada de sus hombres y mujeres en edad
productiva, y al faltar la fuerza de trabajo, convertido el ser humano en
mercancía, sobrevino la ruptura de la unidad tradicional, el espíritu
comunitario africano se corrompió” .
La explotación de las minas y el rápido desarrollo de los ingenios de
azúcar en América, sumado a la drástica disminución de la población
aborigen por las guerras, por el trabajo forzado, por las enfermedades y
por masacres, acrecentó la falta de obra de mano y el aumento acelerado de una
dependencia, en el orden económico, en la importación de esclavos negros. Para
finales del siglo XVI, la población aborigen de las islas caribeñas había casi
totalmente desaparecido y la economía dependía ahora de una población en su
mayoría esclava.
Castelar hace referencia que "la esclavitud moderna tiene una
fuente cenagosa", por que la trata que comercializa seres humanos y
que en la real cédula de 1789 expone con claridad las razones económicas que
prolongaron la esclavitud en España a pesar de las presiones de los demás
gobiernos europeos para que la aboliera.
Tratado de Alcaçovas en 1479, estipula mediante el cual España
autoriza la venta de esclavos en España. El centro de la trata es Sevilla.
1494 El Tratado de
Tordesillas, que traza la línea divisoria entre España y Portugal para las
exploraciones de nuevas tierras, impone igualmente límites que impedirán
durante los primeros siglos de la Colonia el comercio directo de esclavos desde
las costas de África.
1502 Se introducen los
primeros esclavos en las islas del Caribe. Primero se autoriza en La Española,
pero para 1530 se ha institucionalizado ya en el resto del Caribe.
1516 Se inician los
ingenios de azúcar en La Española.
1518
Durante los años 1518-1519 tiene lugar una fuerte epidemia de viruelas en el
Caribe que diezma drásticamente la población aborigen, y acelera el aumento de
la población negra.
1522 Los esclavos negros
se sublevan en el ingenio del gobernador Diego Colón. Gonzalo Fernández de
Oviedo describe la sublevación y represión que le sigue.
1530 Se sublevan los
esclavos en la ciudad panameña de Acla. Como ejemplo del aumento de la
población negra en todo el área del Caribe, podemos usar el caso de Puerto Rico
que contaba con 327 blancos y 2292 esclavos.
1547 Las rebeliones de
esclavos negros se repiten en mayor o menor número en toda la región del
Caribe: en 1532 en Venezuela, en 1533 en Cuba y Panamá. En 1547 se destaca la
prolongada rebelión de Sebastián Lemba en La Española, en 1550 la de Juan
Criollo que duró varios años. En 1579 los negros rebeldes en Portobelo (Panamá)
llegan a firmar un tratado de paz con los colonos españoles mediante el cual
consiguen libertad colectiva.
1600 La población de
ascendencia precolombina prácticamente había desaparecido del Caribe.
1619 Un barco negrero
holandés llega a las costas de Estados Unidos (Jamestown) y se ve forzado a cambiar
su cargo de esclavos por provisiones. Se inicia así la entrada de la población
negra a Estados Unidos, pero no será hasta la década de los1680 cuando se
regule la situación de los esclavos.
1630
Inglaterra inicia la industria del azúcar en Barbados. En 1692 tiene que
sofocar un levantamiento general de los esclavos de la isla.
1635
Inglaterra se apodera de Jamaica.Se suceden las rebeliones de los esclavos
negros.
1663
Maryland pasa leyes que estipulan que "todos los negros importados deberán
ser considerados como esclavos". En 1664 se estipula que los esclavos
debes servir de por vida. Se prohíbe también el matrimonio entre mujer blanca y
hombre negro.
1685 Para regular la
esclavitud en el Caribe francés, Francia promulga el "Code Noir"
1713
Acuerdo entre España e Inglaterra sobre "Encargarse la Compañía de
Inglaterra de la introducción de esclavos Negros en la América Española, por
tiempo de treinta años."
1734 Las rebeliones en
Jamaica llegaron a tal extremo que la Asamblea de Jamaica se vio en la
necesidad de enviar una petición de ayuda a la metrópoli.
1787
Thomas Clarkson funda en Londres la British Antislavery Society, que
luego es la base de asociaciones similares en los demás países europeos y
americanos. En Estados Unidos se prohíbe en 1787 la esclavitud en el territorio
al norte y oeste del río Ohio. Para 1820 son ya doce los Estados Libres.
1780-90
Década de máxima actividad en el comercio trans-Atlántico de esclavos.
1789 "Real Cédula
de su Majestad concediendo libertad para el comercio de Negros con las islas de
Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, y Provincia de Caracas, a Españoles y
Extranjeros."
1791 Los esclavos se
rebelan en Haití y en 1804 declaran su independencia.
1794 El 4 de febrero de
1794, la Convención Francesa vota la abolición de la esclavitud en las Antillas
Francesas.
1801
Toussaint Louverture ocupa Santo Domingo y proclama la libertad de los
esclavos.
1803
Dinamarca prohíbe el comercio de esclavos (primera nación moderna en hacerlo).
1807
Inglaterra proclama el Abolition Act de la esclavitud, pero no produjo
resultado inmediato hasta que en 1832 se aprobó la Abolición de la Esclavitud
con aplicación inmediata a todas las colonias inglesas.
1808
Estados Unidos prohíbe la importación de esclavos.
1810 Miguel Hidalgo
proclama un bando en México aboliendo la Esclavitud.
1812 Se sofocan las
rebeliones de esclavos en Puerto Rico y Cuba, los esclavistas temían que se
duplicaran los sucesos de Haití.
1816 Simón Bolívar
decreta la abolición de la esclavitud; vuelve a plantear la situación de la
esclavitud en el "Discurso de Angostura" de 1819, y nuevamente en el
Congreso de Cúcuta en 1821.
1817 España firma con
Inglaterra un tratado internacional mediante el cual se comprometía a suprimir
la trata y abolir la esclavitud en un plazo de tres años. El acuerdo sin
provisiones específicas quedó únicamente en expresión diplomática. No fue hasta
1867 cuando se publicó un decreto condenando e imponiendo penas para el tráfico
negrero; para estas fechas los esclavos en Cuba habían ascendido de 199.145 en
1817, a 369.000 en 1867.
1848 La República
Francesa decreta la abolición de los esclavos en el Caribe Francés.
1851 "Ley
declarando abolida para siempre la esclavitud en Venezuela".
1853 El Artículo 15
(primera parte) de la Constitución Argentina de 1853 declara la abolición de la
esclavitud en el territorio argentino.
1856 La última llegada
documentada de un barco de esclavos negros a Brasil.
1863
Holanda decreta la abolición de la esclavitud en Surinam y en las antillas
holandesas. Se proclama la emancipación de los esclavos en Estados Unidos.
1865
Estados Unidos proclama la abolición de la esclavitud y la hace efectiva a
través de una enmienda a su constitución (Enmienda XIII).
1867
Llegada del último barco de esclavos negros a Cuba.
1873 España decreta la
abolición de la esclavitud en Puerto Rico.
1880
España decreta la abolición de la esclavitud en Cuba, pero crea el
sistema de transición de Patronato.
1886 Una Real Orden de
la Reina Regente María Cristina suprime el sistema de Patronato, con lo que se
pone fin a la esclavitud en Cuba.
1888 Abolición de la esclavitud en Brasil.
El primer asiento de negros lo otorgó Carlos I, en agosto de1518, en
beneficio del Duque de Bresa. Se autorizaba en él a la introducción de 4.000
negros a la Indias Occidentales durante un periodo de cuatro años. Durante el
siglo XVI el trafico negrero estuvo en manos de portugueses, primero a través
de intermediarios (como en el caso de este primer asiento que el Duque de Bresa
vendió a los traficantes portugueses), luego, de 1580 a 1640, fechas en las que
los tronos de España y Portugal estaban unificados, se otorgaron los asientos
sin intermediarios. A partir de 1640, Portugal pierde el monopolio que ahora va
a compartir con Holanda, Francia e Inglaterra El auge de los esclavos negros y
surgimiento de una nueva estructura socio-económica que dependía del trabajo de
los esclavos, motivó que se empezara a regular su comportamiento. En 1685 entra
en vigor en las Antillas francesas el Código, que rápidamente se empezó a
aplicar, con variantes más o menos significantes, en las demás regiones
americanas. El último código de comportamiento en la Antillas, fue
el “reglamento de esclavos de Cuba” de 1842.
El siglo XIX trae consigo una nueva conciencia de la dignidad humana y
un deseo de abolir la esclavitud. Inglaterra presiona a España y en 1817 firma
un tratado internacional mediante el cual se comprometía a suprimir la trata y
abolir la esclavitud en un plazo de tres años. El acuerdo sin provisiones
específicas quedó únicamente en expresión diplomática. No fue hasta 1867 cuando
se publicó un decreto condenando e imponiendo penas para el tráfico negrero.
Para entonces, sólo el Caribe español y Brasil mantenían activa la trata de
esclavos. Knight señala que de 1835 a 1840, en un periodo en el que se prohibía
la trata, se importaron en Cuba 165.000 esclavos, mientras que sólo 3.362
fueron interceptados antes del desembarco de su cargo de esclavos negros (53).
El siguiente cuadro muestra la distribución de la población en Cuba en 1841,
fecha en la que la población esclava adquiere su máximo porcentaje (43.32%) y
cuyo número total superaba el de los “blancos”:
Historia
de familia
Por
Graciela Azcárate
Los africanos en América
(2 de
4)
La
doctora Harriet Lerner, especialista en sicología de la mujer y terapeuta
familiar desarrolla en su libro “La verdad y la mentira en la vida
de las mujeres” una exploración acerca de los alcances que tiene en el
desarrollo de un individuo la historia de su familia.
“La
historia de nuestros familiares es nuestra historia, “somos
nosotras”, y a través del intercambio y la clarificación de las experiencias
personales podemos llegar a conocer nuestras propias verdades”.
(…)
Es posible que antes de entrar a escena ya hayan pasado demasiadas cosas. No
hay familia libre de la marejada emocional, que implican las inmigraciones,
separaciones, pobreza, muerte prematura, y que no afectan a su funcionamiento
durante generaciones enteras”.
Hasta
aquí unas frases escritas en 1993, que dan la clave o hacen pensar qué
consecuencias pudo tener para toda una región como el Caribe, la trata negrera,
el comercio más infame practicado por cuatro siglos por los europeos en
América.
Una
sociedad se construyó ocultando la dimensión ética implícita en el término de
“la trata de esclavos”.
El
“comercio negrero”, reflejó toda la carga de infamia que implicó convertir al
ser humano en una simple mercancía. La sociedad actual caribeña fundó y
desarrolló su vida, sobre los cimientos de una institución como la
esclavitud. Y ese proceso deshumanizante de siglos puede explicar las luces y
sombras y los males que aún perviven en el amplio abanico de nacionalidades que
cubre ese mar interior que es el mar Caribe o mar de Las Antillas.
Los primeros tiempos de la trata negrera se inicia con la captura de los negros
en sus propias aldeas. Los esclavos fueron sacados de las más diversas regiones
de África pero la inmensa mayoría provenían de la costa occidental, de Senegal
a Angola y sobre todo de la región al norte del río Congo. Las consecuencias
más visibles para el continente africano fueron la despoblación, el
aumento de la población anciana, el abandono de la agricultura y la corrupción
de todas las estructuras sociales.
Hacia el 1600 se habían llevado aproximadamente 900.000 esclavos
africanos, para 1700 el número asciende a 2.750.000 de esclavos negros
transportados a América. En ese siglo habían entrado ya en el comercio negrero
los holandeses, los ingleses, los daneses y entre todos había convertido la
costa africana en una gran factoría. Existían más de 40
"factorías" de esclavos que eran primero vendidos a
intermediarios, que los transportaban a las "factorías" donde negociaban
las ventas a los europeos que los trasladarían a América.
Se cuidaba la "calidad de la mercancía", preferían esclavos fuertes,
sanos y jóvenes, no sólo para mejorar el precio que aportaría su venta, sino
calculando el aguante de una travesía transatlántica de semanas y a veces
de meses.
El
esclavo negro era una mercancía, por tanto era marcado con hierro caliente,
como si fuera ganado vacuno. Su uso se practicó hasta mediados del siglo XIX.
La deshumanización queda evidenciada en un texto reproducido en 1853 en los
“Anti-Slavery Tracts”.
Dice:
“Veinte dólares de recompensa.- Joven negra huida, de nombre Molly, 16 o 17
años de edad; marcada recientemente en el carrillo izquierdo con ‘R’, y con un
trozo cortado de su oreja del mismo lado; la misma letra en la parte interior
de sus dos piernas”.
Marcados
con hierro candente, trasladados en barcos negreros en condiciones aberrantes.
Por ejemplo, el barco negrero Brookes cuya capacidad máxima era de 451
esclavos, destinando a cada uno de ellos un espacio de 183 cm. por 40 cm.
y menos espacio para las mujeres y niños. Según acusaciones de la Asociación
Abolicionista en 1789, el Brookes llegó a llevar "cargamento"
de 609 esclavos ". En unos asientos de embarques de 1830 las cifras
son escalofriantes. En el buque Cintra embarcaron 970 negros y murieron 214; en
el Brillante embarcaron 621, y murieron 214; en el Commodore embarcaron 685 y
murió la mitad; en el Explorador embarcaron 560 y murieron 300.
Si,
como explica la doctora Lerner, el clima emocional de una familia está
cifrado en sus genomas, una pregunta de rigor es r qué subyace en el alma
de millones de caribeños que guardan en la memoria colectiva este
"cargamento" de seres humanos, en compartimentos dónde sólo podían
estar sentados, y en donde llegaban los más fuertes que sobrevivían
la travesía. Los principales puertos oficiales de llegada en el Caribe fueron
Cartagena de Indias y Veracruz.
La muerte de los esclavos negros durante la travesía transatlántica se debía
también a causas más siniestras que las de la muerte por las condiciones en las
que eran transportados. Existía el miedo a las enfermedades o la falta de
alimentos. En ambos casos se arrojaban al mar a los esclavos, para evitar el
posible contagio o bien para aligerar la “carga” porque los seguros
no se hacían cargo de los esclavos que perecían por enfermedad, pero sí de los
que perecían ahogados durante la travesía. Después de la prohibición de la
trata, la causa podía ser simplemente la de evitar ser capturados o
sancionados. Con la llegada al puerto de destino, sólo se terminaba la travesía
y empezaba la vida en esclavitud.
Las
ofertas de los negreros decían: "Se venden dos yeguas de tiro, dos yeguas
del Canadá; dos negras, hija y madre; las yeguas, juntas o separadas; las
negras, la hija y la madre, separadas o juntas."
Bajo
el término “negrero”, queda definida la profesión, de una “persona dedicada a
la trata de negros”, y que también refiere a la condición moral porque es
una“persona de condición dura y cruel para sus subordinados”. El término “negrero”
o “tráfico negrero” hacía referencia a las personas que ejecutaban el trabajo
directo, diario, a las personas en contacto con los esclavos, mientras que los
reyes, los gobernadores, la iglesia, los legisladores, que regulaban, ajustaban
y otorgaban los contratos, no fueron incluidos en un “tráfico negrero” siendo
que ellos eran el eslabón fundamental. Si bien el negrero aparece como
responsable por su inmediatez, la esclavitud fue un fenómeno social y “la
responsabilidad por su mantenimiento recae principalmente en los líderes
sociales y políticos del momento, y en la falta de toma de conciencia de la
población en general”.
Y
este concepto desarrollado por Castelar es importante destacarlo porque
hoy día nos permite vislumbrar los esquemas de opresión o las nuevas
formas de esclavitud en las que participamos, consciente o inconscientemente,
en nuestro mundo actual.
Sumario
“En
los ingenios durante la zafra o recolección serán diez y seis las horas de
trabajo, repartidas de manera que se les proporcionen dos de descanso durante
el día, y seis en la noche, para dormir.”
“Los
esclavos están obligados a obedecer y respetar como a padres de familia a sus
dueños, mayordomos, mayorales y demás superiores, y a desempeñar las tareas y trabajos
que se le señalasen, y el que faltare a alguna de estas obligaciones podrá, y
deberá, ser castigado correccionalmente por el que haga de jefe en la finca,
según la calidad del defecto, o exceso, con prisión, grillete, cadena, maza o
cepo, donde se le pondrá por los pies, y nunca de cabeza, o con azotes que no
podrán pasar del número de veinte y cinco."
La
trata de esclavos se remonta a los tiempos más remotos y África ya era durante
la Edad Media europea uno de los centros de trata de esclavos. En el siglo XV
los portugueses inician un proceso sistemático de exploración de las costas
africanas a la vez que van instalando centros de comercio. Junto a otros
productos, la demanda de esclavos en Europa dio lugar al lucrativo comercio del
esclavo. Thomas nos relata como en 1450 el aventurero veneciano Alvise Ca’da
Mosto narra “que había recibido diez o quince esclavos en Guinea a cambio de un
caballo” (59). Para mediados de la década ya se había establecido un mercado;
“en la opinión de Ca’da Mosto, en ese decenio se exportaban mil esclavos
anuales a Europa” (59).
Fuentes
Thomas, Hugh. La trata de esclavos. Historia del tráfico de seres humanos de 1440 a 1870. Barcelona: Planeta, 1998.
Knight, Franklin W. Slave Society in Cuba During the Nineteenth Century. Madison: University of Wisconsin Press, 1970.
Martínez Montiel, Luz María. Negros en América. Madrid: MAPFRE,
1992.
Peralta Rivera, Germán. Los mecanismos del comercio negrero. Lima: Interbanc, 1990.
Toplin, Robert Brent. Slavery and Race Relations in Latin America. Westport, Connecticut: Greenwood Press, 1974.
Referencias bibliográficas
Thomas, Hugh. La trata de esclavos. Historia del tráfico de seres
humanos de 1440 a 1870. Barcelona: Planeta, 1998.
Africans in America. America's Journey through Slavery
Anti-Slavery Tracts. Five Hundred Thousand Strokes for Freedom (London, 1853). Miami: Mnemosyne Publishing Co., 1969.
Martínez Montiel, Luz María. Negros en América. Madrid: Mapfre, 19992.
Meltzer, Milton. Slavery. A World History. New York: Da Capo Press, 1993.
Historia de familia
Los africanos en América
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Según la Enciclopedia Católica entraron desde África
hacia el Nuevo Mundo unos doce millones
de esclavos.
El reparto por zonas obedece a las leyes del mercado
y a las necesidades económicas del momento. Así, por ejemplo en Estados Unidos
jamás hubo más de un 5 por 100 de población negra en los Estados del Norte,
donde la agricultura se desarrollaba en forma de pequeñas y medianas
explotaciones privadas y donde la población
estaba compuesta en su mayoría por disidentes religiosos, artesanos e
industriales que presuponían una ideología de libertad.
Por el contrario, en los estados del Sur es a partir
de l siglo XVIII donde la esclavitud tomaría gran auge.
Con el invento de la máquina tejedora de algodón y
la extensión del cultivo algodonero, la
trata negrera aumentó a principios del siglo XIX a razón de 80.000 esclavos
negros por año. Lo mismo ocurre en Brasil donde el auge cafetalero intensificó
la demanda de mano de obra esclava para el cultivo y explotación del café.
La última década del siglo XVIII, de 1780 a 1790 fue
de máxima actividad en el comercio trans-Atlántico de esclavos.
En 1789 por "Real Cédula de su Majestad se
concede libertad para el comercio de Negros con las islas de Cuba, Santo
Domingo, Puerto Rico, y Provincia de Caracas, a Españoles y Extranjeros."
En 1791 1os esclavos se rebelan en Haití y en 1804
declaran su independencia. En 1801Toussaint Louverture ocupa Santo Domingo y
proclama la libertad de los esclavos.
En 1794 el 4 de febrero de 1794, la Convención
Francesa vota la abolición de la esclavitud en las Antillas Francesas.
El siglo XIX será un siglo contradictorio porque si
bien se desarrollan las guerras de independencia en todo el continente
americano que trae aparejado la abolición de la esclavitud, en otros contextos
históricos las necesidades del mercado refuerzan la trata negrera.
En 1803 Dinamarca prohíbe el comercio de esclavos y
se convierte en la primera nación moderna en hacerlo.
Hacia 1807 en Inglaterra se proclama el Abolition
Act de la esclavitud, pero no produjo resultado inmediato hasta que en 1832 se
aprobó la Abolición de la Esclavitud con aplicación inmediata a todas las
colonias inglesas.
En 1808 Estados Unidos prohíbe la importación de
esclavos; en 1810 Miguel Hidalgo proclama un bando en México aboliendo la
Esclavitud, en 1812 se sofocan las rebeliones de esclavos en Puerto Rico y
Cuba, los esclavistas temían que se duplicaran los sucesos de Haití; en 1816
Simón Bolívar decreta la abolición de la esclavitud; vuelve a plantear la
situación de la esclavitud en el "Discurso de Angostura" de 1819, y
nuevamente en el Congreso de Cúcuta en 1821; en 1817 España firma con
Inglaterra un tratado internacional mediante el cual se comprometía a suprimir
la trata y abolir la esclavitud en un plazo de tres años. El acuerdo sin
provisiones específicas quedó únicamente en expresión diplomática. No fue hasta
1867 cuando se publicó un decreto condenando e imponiendo penas para el tráfico
negrero; para estas fechas los esclavos en Cuba habían ascendido de 199.145 en
1817, a 369.000 en 1867.
Hacia 1848 la República Francesa decretó la
abolición de los esclavos en el Caribe Francés; en 1851 se promulga la "Ley declarando abolida para siempre
la esclavitud en Venezuela"; en 1853 en
el Artículo 15 (primera parte) de la Constitución Argentina de 1853 declaró la
abolición de la esclavitud en el territorio argentino.
En 1856 se registra la última llegada documentada de
un barco de esclavos negros a Brasil pero recién en 1888 se proclamó la Abolición de la esclavitud.
En 1863, Holanda decreta la abolición de la
esclavitud en Surinam y en las Antillas holandesas. Se proclama la emancipación
de los esclavos en Estados Unidos.
En 1865 Estados Unidos proclama la abolición de la
esclavitud y la hace efectiva a través de una enmienda a su constitución
(Enmienda XIII). Se lleva a cabo la Guerra de Secesión precisamente por el
problema de la abolición de la esclavitud
en los estados del Sur.
En 1867 se registra la llegada del último barco de
esclavos negros a Cuba; en 1873 España decreta la abolición de la esclavitud en
Puerto Rico; en 1880, en Cuba, pero
crea el sistema de transición de Patronato; es recién en 1886 cuando mediante
una Real Orden de la Reina Regente María Cristina se suprime el sistema de
Patronato, con lo que se pone fin a la esclavitud en Cuba.
Un elemento muy importante a tener en cuenta es que
el trasiego de hombres, implicó no sólo seres humanos sino diferentes etnias, una cultura, una ideología y una
religión.
Es también muy importante la distribución por etnias y el lugar de destino.
Por ejemplo, los negros enviados a la región
anglosajona proceden en su mayoría de la antigua Costa de Oro; los que van a
los países hispánicos suelen proceder del Congo y de Angola; pero esto no es
todo, para un mismo país de destino, el origen de los negros varía también
según las épocas. Por ejemplo en Bahía, en Brasil, el tráfico en el siglo XVI
se hacía con la costa de Guinea, en el siglo XVII con Angola, en el siglo XVII
con la Costa de Mina y finalmente
durante el siglo XIX, cuando el tráfico pasó a la clandestinidad, la
distribución se hizo más irregular. Los rasgos culturales aportados en los
siglos XVII y XVIII se han perdido y la civilización afro-americana actual está directamente ligada a las
postrimerías de la trata negrera.
“Los buques negreros transportaban a bordo no sólo
hombres, mujeres y niños, sino también sus dioses, sus creencias y su folklore.
Contra la opresión de los blancos que pretendían arrancarles de sus culturas
nativas para imponerles su propia cultura, los negros opusieron fuerte
resistencia. Sobre todo en las ciudades, donde podían reunirse de noche y
reconstituir sus comunidades
primitivas; en el campo su resistencia fue más débil, sin duda sus revueltas
fueron el testimonio de una voluntad de escapar de la explotación económica y
del régimen odioso de trabajo al cual estaban sometidos; pero había más que
esto en las revueltas; éstas fueron el testimonio de su lucha contra la
dominación de una cultura que les era extraña” afirma Roger Bastide en su libro
“Las Américas Negras”.
Pie de fotos.
1-Fuertes de Holanda, Inglaterra y Dinamarca en la
Costa de Guinea para reunir los esclavos que debían ser embarcados hacia
América.
2-Grabado antiguo
de una pelea entre esclavos negros franceses e ingleses en la isla de
Dominica hacia 1779.
3-Escena de la vida cotidiana en Guadalupe. Cinco
colonos en la calle de Pointe a Pitre.
4-Danza de
trabajadores negros en la Montaña, en La Martinica hacia 1901.
5-La cultura de la caña de azúcar.
6-El general haitiano Toussaint de Loverture.
7-Decreto de la Abolición de la Esclavitud en 1848
Historia de familia
Los africanos en América
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Las sociedades americanas del siglo XVI que recibieron el impacto de la llegada de los españoles presenta un abigarrado de tipos sociales, producto de la mezcla dolorosa de diferentes culturas y mentalidades. En la América que se empieza a configurar a partir de 1492 están presentes las tradiciones culturales nativas, con magníficos desarrollos especialmente en Meso América, en los Andes El elemento español estará integrado por individuos procedentes de una sociedad fronteriza, herederos de la tradición guerrera y religiosa imperante en la Europa medieval, buscadores de fortuna en un Nuevo Mundo donde para ellos está todo por ganar. El tercer elemento, no menos importante, lo constituyen las ingentes cantidades de esclavos negros llevados forzosamente a trabajar en las minas y plantaciones americanas, cuyo aporte cultural penetrará soterradamente en las tradiciones americanas y dará lugar a manifestaciones de singular riqueza. La mezcla, con todas las variantes históricas y regionales posibles, consistirá en sociedades de síntesis, si bien con predominio del elemento que básicamente ostenta el poder, el blanco español o criollo. El inicio de este proceso hay que buscarlo en el siglo XVI.
Aunque en Hispanoamérica hubo esclavos indios como por ejemplo los Caribes, esta condición fue propia de los africanos. La ética entonces vigente dudó de la posibilidad de esclavizar a los indios, que fueron declarados libres, pero no a los africanos, situación que era considerada normal. Había esclavos negros en casi todas las ciudades costeras de España y hasta en la misma corte papal. Es más, la solución de importar negros en las Indias para aliviar el trabajo de los naturales fue sugerida por los mismos religiosos dominicos que luchaban en favor de los indios con el padre Las Casas a la cabeza. Los negros fueron así emigrantes forzosos a América. Se les cazaba como animales o se les compraba en los mercados esclavistas africanos, transportándoles luego al Nuevo Mundo para ser vendidos como mercancía.
La mentalidad de los conquistadores no admitía el trabajo manual, pues pensaban que el largo viaje y las penalidades pasadas debían servir para abandonar una vida de pobreza y vivir al modo de los señores de tradición feudal que estaban presentes en la tradición española. Pronto se vio que la mano de obra indígena resultaba insuficiente, por cuanto los indios no estaban acostumbrados al trabajo bajo las condiciones que los españoles requerían. Además, la alta mortandad, producto de la conquista y las enfermedades, hacía que la mano de obra india resultase escasa. Los primeros esclavos negros integraron el séquito de los conquistadores e incluso participaron en las batallas. Eran negros cristianizados, "ladinos", que hablaban castellanos y que incluso podían haber nacido en la Península, hijos de otros esclavos. Con todo, fueron cientos de miles más los que llegaron desde África, los llamados "bozales", cuyas condiciones especiales facilitaron el comercio esclavista. En primer lugar, se aclimataban fácilmente a las regiones de clima templado; además, tenían fama de ser dóciles y serviles y trabajadores fuertes; por último, la presión de la Iglesia y la Corona en contra de la explotación de los indios, a quienes se consideraba súbditos que debían ser cristianizados, hizo que se fijaran los ojos en las poblaciones africanas que ya desde siglos antes venían siendo cantera de mano de obra esclava. La existencia de comerciantes y cazadores de esclavos, muchos de ellos también negros, y la tradicional consideración del africano como un ser inferior impidió el surgimiento de escrúpulos incluso entre los más conspicuos defensores de los derechos de los nativos americanos, como Las Casas. El comercio esclavista, que en América comenzó muy pocos después del descubrimiento, simplemente continuaba una actividad ya llevada a cabo desde siglos antes por comerciantes europeos, fundamentalmente genoveses establecidos en Sevilla. Con Carlos I, se enriquecieron flamencos y alemanes, mediante un asiento o contrato firmado con la Corona que fijaba la cantidad anula y el precio de venta. Los portugueses se especializaron en la caza de esclavos en su lugar de origen y en su transporte, habituados a las costas africanas y al trato con las poblaciones nativas. Los esclavos negros procedían fundamentalmente de una franja situada entre Senegal y Angola. Las pequeñas islas situadas enfrente servían de base logística. La cantidad y procedencia de los esclavos negros varía según las épocas, pues las relaciones internacionales favorecían o perjudicaban las operaciones. Esta es la causa de la gran variedad de poblaciones que llegaron a América y de la diversidad actual. Los grandes puertos a los que arribaban los barcos esclavistas fueron los de Veracruz (México) y Cartagena de Indias (Colombia), desde donde se distribuían al resto del continente. Por su parte, los puertos de origen eran fundamentalmente Sevilla, Lisboa o Canarias. Las embarcaciones usadas solían ser pequeñas y de poco calaje, para facilitar su llegada a los puertos africanos y poder remontar los ríos. Para adquirir esclavos en África se usaban dos procedimientos: o bien se capturaban directamente, o bien se adquirían a un jefe indígena, quien vendía a prisioneros de guerra o a personas que habían contraído la esclavitud por deudas. Por este motivo, los negreros solían fomentar la guerra entre distintos pueblos. Cuando se obtenían mediante negocio, a cambio se entregaban diversas mercaderías, como algodón, hierro, alcohol, armas, cuentas de vidrio, etc. A veces, conseguir un número suficiente de esclavos podía llevar un año, y las penosísimas condiciones del viaje hacía que sólo los más fuertes pudieran llegar sanos y salvos a los puertos americanos.
El negocio esclavista es una de las mayores lacras de la civilización occidental y en la que están implicados por igual los países que vendieron y compraron dichos esclavos. Los primeros negros llegaron como compañeros de los conquistadores y procedían de la Península, donde había unos cien mil, principalmente en las zonas ribereñas del Mediterráneo. El tráfico empezó a operar a raíz de la transformación de la economía minera de La Española en agrícola, debido al cultivo de la caña. La primera licencia conocida fue otorgada a Lorenzo de Gorrevod, en 1518, para transportar 4.000 a Santo Domingo. Luego hubo otras a los Welzer, a la mujer de Diego Colón, etc. Más tarde se compraron a los esclavistas portugueses e ingleses. Finalmente, los portugueses lograron regularizar este negocio a partir de 1595, obteniendo licencias. Desde 1595 y 1600 se llevaron a Hispanoamérica 25.338 esclavos. Durante los primeros 40 años del siglo XVII se mantuvo el asiento portugués, que introdujo otros 268.664. La independencia de Portugal hizo disminuir luego el negocio negrero, que cayó en manos de algunos asentistas de menor consideración. Entre 1663 y 1674 se introdujeron otros 18.917 esclavos. Naturalmente estos datos se refieren al tráfico legal, que algunos cifran en la mitad o un tercio del ilegal. En total, se supone que durante el siglo XVII entrarían en Hispanoamérica unos 400.000, que sumados a los 75.000 que Curtin da para el siglo XVI darían un total de casi medio millón para ambas centurias. Los puertos a los que llegaba mayor número eran Cartagena, Veracruz, Buenos Aires, seguidos por los de otras zonas del Caribe: Cuba, Margarita, Santo Domingo, Puerto Rico y Venezuela. Los esclavos procedían de diversos lugares de África (Guinea, Senegal y Congo sobre todo) y se les embarcaba en algunos puertos, reflejados en los gentilicios que se les daban (mandingas, congos, angolas, minas, etc.). Se llevaban en las bodegas de los buques negreros y en condiciones inhumanas, muriendo en la travesía el 23% de ellos. Los supervivientes eran vendidos en subasta y obligados a trabajar para sus amos en minas o plantaciones. Se ha asegurado que en la aclimatación o sea la vida en esclavitud y adaptación a la nueva dieta, moría otro 25%. Lo increíble es que este grupo sobreviviera a su circunstancia y se reprodujera (en algunos lugares fue realmente difícil), llegando a configurar los esclavos criollos, una tipología esencial en la nueva América. Los datos sobre población negra existente en Hispanoamérica son aún más discutibles que los del tráfico. Se calcula que hacia 1570 había unos 40.000, y que serían ya 735.000 a mediados del siglo XVII. Por esta época había ya muchos negros libres. Plantean un verdadero enigma, pues las posibilidades de salir de la condición de esclavo eran mínimas. Algunos lo lograban porque sus amos les entregaban la libertad cuando se veían a punto de morir, otros la compraban poco a poco, cultivando en su tiempo libre una pequeña parcela, que se les entregaba en la plantación, o robándole algo al amo cuando los arrendaba a otros españoles para algunos oficios. Los más, lograban la libertad huyendo al monte y convirtiéndose allí en cimarrones o negros alzados. Se asociaban entre sí y formaban los llamados Palenques o repúblicas independientes, donde vivían con sus propias autoridades y sus leyes peculiares. Desde los palenques asaltaban los caminos o haciendas próximas, constituyendo una verdadera pesadilla para las autoridades españolas de algunas gobernaciones (Cartagena, Panamá, Santa Marta), que enviaban periódicamente tropas contra ellos. Ante la imposibilidad de reducirles, terminaron por ofrecerles la libertad y tierras si accedían a radicarse en algún sitio, lo que hicieron en no pocos casos. La situación de estos libres en las ciudades era muy variable, y Le Riverend cita un caso de un libre habanero que tenía un corral de puercos, poseía un esclavo y tenía un indio asalariado.
El Caribe, además va tomando un fisonomía especial con la llegada de una larga serie de descubridores, contrabandistas, piratas, corsarios y colonizadores frustrados, que fueron preparando el asentamiento definitivo de Inglaterra en el Nuevo Continente.
Entre los descubridores más notables está Martín y Davis, relacionados con la "Sociedad de Comerciantes Aventureros para el descubrimiento de Tierras nuevas", fundada por Sebastián Gaboto en 1551, después de trasladarse de España a Inglaterra.
Maestro de los contrabandistas ingleses fue John Hawkins, a quien se debe el hallazgo de varias cosas importantes, como el desabastecimiento de esclavos y de manufacturas europeas en las colonias españolas y la corrupción de sus autoridades. Inició sus correrías en 1562, robando 300 esclavos en Guinea y vendiéndolos en Santo Domingo. En su segundo viaje de 1564 llevó ya cuatro buques, entre ellos uno de la marina real el Jesús of Lubeck), pues Isabel I decidió entrar en el negocio del contrabando poniendo su parte. Hawkins robó otros 400 esclavos en Guinea y los vendió en la isla Margarita y en el puerto de la Borburata, donde perfiló ya su futuro sistema operativo, que fue el siguiente: arribaba a un puerto español y solicitaba a su gobernador permiso para reparar sus navíos averiados y para aprovisionarse de víveres. El gobernador negaba la autorización, naturalmente, y Hawkins le amenazaba con tomar la ciudad, disparando algunos cañones como argumento de convicción. El gobernador cedía y Hawkins le comunicaba entonces que como no tenía dinero en efectivo se veía precisado a vender los negros que transportaba, único elemento de valor con que contaba, para procurarse así lo que necesitaba. Hasta se permitía pagar los derechos reales con más negros. Este procedimiento era a veces puramente formal, pues las autoridades españolas se avenían fácilmente a negociar, una vez que habían salvado su honor. La verdad es que Hawkins vendía los negros a bajo precio, sin posible competencia, ya que los conseguía gratis, robándolos a los traficantes. Eran precios de asalto, como ha dicho el historiador Mota. Hawkins completó su periplo contrabandista en Curazao, Riohacha y Santa Marta, y regresó a Inglaterra. Isabel I le nombró Caballero. El contrabandista escogió como cimera de su escudo la figura de un negro cautivo. De la escuela del maestro Hawkins surgieron muchos discípulos, entre los que destacó John Lowell, que hizo otro viaje con contrabando a la costa venezolana en 1566, llevando un joven aprendiz llamado Francis Drake. Incluso aparecieron competidores franceses, como Jean Bontemps, Pierre de Barca, etc. Peor resultó el tercer viaje de Hawkins realizado en 1567. Tras robar 450 esclavos en Guinea y Senegal, se dirigió al Caribe. Contrabandeó esclavos, hierro, lienzos y otras mercaderías -iba ampliando el negocio- en la isla Margarita, la Borburata, Riohacha y Santa Marta. Sorprendido luego por un huracán, tuvo que buscar un buen puerto para reparar sus naves. Una de ellas, el Jesús of Lubeck, tenía 700 toneladas y sólo podía arreglarse en Veracruz, dado su enorme porte. Se dirigió allí, entrando en el puerto con subterfugios (se hizo pasar por una armada española). A los tres días apareció la flota española, con la que trabó un combate desafortunado, perdiendo todos sus barcos excepto tres: el Minion, en el que logró salvar la vida, el Judith, que mandaba el joven Francis Drake, y un patache. En cuanto a la piratería inglesa, se activó a partir de 1568, año en que la reina Isabel I soltó sus "perros del mar" contra los barcos y posesiones de Felipe II, defensor del Catolicismo y martillo de protestantes. La gran piratería duró veinte años, al cabo de los cuales Inglaterra entró formalmente en guerra con España, situación que transformó a sus "perros del mar" en auténticos corsarios hasta 1604, cuando volvió a firmarse la paz. Muchos fueron los piratas y corsarios afamados de estos años, como Cavendish, Cumberland, Richard Hawkins, Shirley, Parker, etc. El más notable fue sin duda Francis Drake, que constituyó una verdadera pesadilla para las plazas costeras del Caribe. La influencia de los pueblos nativos, la mezcla con los españoles y la influencia posterior de Europa logró un sincretismo social entre blancos, indios y negros; entre sus costumbres, culturas y religión y con el paso de los siglos dio una nueva sociedad como es la caribeña que amalgama todas esas influencias ancestrales.
Fuentes: La Historia y sus Protagonistas de Ediciones Dolmen, S.L.